martes, 22 de febrero de 2011

Como volver al Edén: el parque natural de Dzanga Sangha

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Cuando en 1890 el explorador francés de origen italiano Pietro Paolo Savorgnan di Brazzà, fundador de la capital de la República del Congo, comenzó a despachar expediciones al norte del río Sangha, no sabía que sus hombres se hallaban muy cerca de descubrir uno de los hoy mejor conservados parques naturales de África. Situada entre la República Centroafricana, la República del Congo y Camerún, al norte de la inconmensurable cuenca del río Congo, la reserva de Dzanga Sangha se extiende a lo largo de 2,8 millones de hectáreas de selva tropical virgen, con más de 211 tipos distintos de árboles y en la que habitan numerosas especies de animales en estado salvaje, algunas muy amenazadas por el hombre.

Existen tres parques naturales dentro de la reserva de Dzanga Sangha, delimitados por las fronteras de los países en que está inmerso: el parque de Dzanga Ndoki, en la República Centroafricana, el de Nouabalé Ndoki, en la República del Congo, y el de Lobéké en Camerún. El más importante de los tres es el de la francófona República Centroafricana, que se extiende a lo largo de 4.000 kilómetros cuadrados. Bayanga, a 10 kilómetros de Dzanga Ndoki, es la base de las expediciones a este parque natural.

 Crepúsculo en Bayanga. Imagen tomada de aquí.

Grandes mamíferos africanos
La zona alberga una flora y una fauna tan ricas que en ella operan tres importantes organizaciones para la conservación de la naturaleza: la World Wildlife Fund for Nature, la German Cooperation of Technical Collaboration y la Wildlife Conservation Society. Dzanga Sangha se erige además como un lugar envidiable para la investigación biológica, motivo por el que las autoridades del Área Protegida Trinacional (STN, por sus siglas en francés) han elaborado un «Protocolo para la investigación» que consta nada menos que de 34 artículos.
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No en vano, en la reserva natural de Dzanga Sangha se pueden econtrar grandes mamíferos como el gorila occidental de llanura, especie amenazada cuyos sujetos miden más de metro y medio y pesan la friolera de 180 kilos; el elefante africano de bosque, aun más amenazado por su codiciado marfil, que es más duro y de un color especial; o los bongos o antílopes de bosque, mucho menos amenazados por el hombre, que destacan por su librea rojiza única entreverada de rayas blancas y por su abundante cornamenta, que crece en forma de espira hasta 95 centímetros.

Foto tomada de aquí.



Aunque las citadas especies son las más renombradas de Dzanga Sangha, sus selvas acogen otras muchas especies de mamíferos, como el chimpancé común, el papión oliva, o los mangabeis de mejillas grises. También pueden hallarse el hipopótamo común o el búfalo rojo, que tiene un tamaño más pequeño que el común por su adaptación natural al entorno selvático.

No obstante, la fauna en esta región de África es tan exuberante que en este espacio no puede hacerse justicia a su variedad: solo entre las aves, la página oficial de la reserva enumera más de 500 especies distintas.

Este paraíso natural se encuentra al sur de la República Centroafricana.

Las tribus que pueblan el «Paraíso»
Los pigmeos BaAka constituyen la etnia más extendida en la región del parque natural de Dzanga Sangha, aunque existen otras como los bantúes. En su gran paraíso, los BaAka viven tan alejados de las desnaturalizadas urbes modernas que sus inveteradas formas de vida suponen uno de los principales atractivos turísticos del parque.

Los viajeros que se adentren en la reserva pueden realizar una serie de actividades propias de su vida en la selva: la caza con redes, la recolección de plantas medicinales, el baile al estilo BaAka al son de sus milenarios ritmos, la elaboración de vino de palmera raphia, rico en vitaminas y calcio, o montar en una canoa dogout, que además son necesarias para la recoger las hojas de palmera con que se fabrica el citado vino.


A fin de fusionarse un poco más con la naturaleza de Dzanga Sangha es recomendable pernoctar en el lujoso complejo hostelero Doli Lodge, situado en las boscosas orillas del río Sangha. Son proverbiales sus puestas de sol. Entre otros lugares donde alojarse, también es recomendable el Sangha Lodge.
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Precios y vuelos desde Europa
Hay al menos cinco compañías que vuelan hasta la República Centroafricana: Air France, vía París, Libyan Airlines y Afriqiyah Airways vía Trípoli, y Royal Air Maroc e Iberia vía Casablanca. Los precios de los vuelos pueden oscilar entre 700 y 1.200 euros, en función de la disponibilidad.

La entrada al parque cuesta unos 23 euros por persona y día, a lo que hay que sumar la tarifa de alquiler de un vehículo del parque natural, que asciende a otros 15 euros por día. Por ejemplo, para visitar a los elefantes de las zonas salinas de Dzanga Sangha, cada turista tendría que pagar en torno a 45 euros y, por cazar junto a los entrañables BaAka, unos 40 euros.

Recomendaciones e información de interés:
El Ministerio de Asuntos Exteriores desaconseja visitar la República Centroafricana, a excepción de su capital, Bangui, y recomienda advertir de la estancia a la embajada española del vecino Camerún. Es obligado viajar con un visado emitido por la embajada de París de la República Centroafricana y con el carné de vacunación internacional. Las enfermedades más comunes son la fiebre amarilla, el tétanos, las hepatitis A y B, la fiebre tifoidea y la meningitis –esta última aumenta su presencia en la temporada seca, que se desarrolla entre diciembre y mayo–.

La moneda local es el franco CFA (franco CFA centroafricano), que tiene un cruce fijo con el euro: 1 euro equivale a 655,957 francos CFA y constituye un cambio más favorable que el dólar.
Links de interés:
Página oficial de la reserva de Dzanga Sangha.

Tarifas del parque.

Puede encontrar más recomendaciones sanitarias, de seguridad y sobre trámites en el Ministerio de Asuntos Exteriores español.